Qué es mindfulness

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Saludos y bendiciones…

Es posible que sientas que la gran mayoría de las cosas que haces, las estas ejecutando en “piloto automático” sin pensar en lo que estás haciendo. 

Como ejemplo, imagina que estás saliendo de tu lugar de trabajo o tu hogar, para dirigirte hacia otro lugar el cual frecuentas regularmente.  Estoy segura de que luego de dos minutos en el vehículo ya olvidaste lo que estabas pensando en el momento en que saliste.  Seguramente vas a seguir todas las reglas de tránsito en el trayecto, aún sin estar pendientes de ellas, porque conoces el camino.

Al no estar presentes mentalmente en una actividad, esa mente queda libre para viajar al futuro o al pasado, llevándonos a pensamientos que en muchas ocasiones nos producen ansiedad.  Y la ansiedad se convierte entonces en el producto natural de una mente que vive en un pasado que no puede cambiar o en un futuro que todavía no ha llegado.  Bienvenidos al mundo del estrés y la ansiedad. 

Lo contrario, lo ideal, sería aprender a vivir en “mindfulness”, lo cual se traduce a la práctica de la “presencia mental” o “mente plena”.   

Esto significa desarrollar un estilo de vida en el cual procuramos enfocarnos en el momento presente o en la actividad que estamos realizando, en vez de estar pensando en otras cosas.   

Y eso precisamente es lo que queremos lograr a través de “Respira”, ayudarte a conocer tu mente para a través de esta práctica de “mindfulness” poder alcanzar mayor bienestar físico y emocional.  

Y es que la habilidad de vivir en mindfulness o en presencia mental también nos permite identificar de dónde vienen las emociones que estamos sintiendo, ofreciéndonos la oportunidad de canalizarlas de formas más saludables.  

El mindfulness plantea que todo comienza y termina en la mente y que, por lo tanto, nuestras emociones son el producto de las interpretaciones que hacemos de nuestras experiencias de vida.    

Claro, es fácil desarrollar mindfulness o “mente plena” cuando nos encontramos en un taller o retiro de meditación, tomando una clase de Yoga o Tai-Chi, o participando de cualquier actividad que incluya ejercicios de respiración, relajación y visualización.  El gran reto es hacer de esa práctica “un estilo de vida”, el lograr que la mente reconozca cuando no está presente y pueda caer en tiempo.  Cuando esto se logra nuestras vidas pueden transformarse, tanto a nivel físico y emocional como en el área de nuestras relaciones interpersonales.

La respiración, la meditación y la visualización, son tres de las principales herramientas para el desarrollo del “mindfulness”.  Te invito a que practiques, a que te des la oportunidad de observar tu mente desde otra perspectiva, a que tengas paciencia con ella y la aprendas a dirigir sin juicio, siempre desde la compasión y la empatía.  Tu mente puede ser tu mayor enemiga o tu más grande aliada.  Tú decides… Respira…